Lacabamba cuenta con atractivos turísticos como restos arqueológicos de la cultura incaica y pre-inca y memorables fiestas patronales
Entre los principales restos arqueológicos, se tiene:
Caviña : Está ubicada a 6 kilómetros de la ciudad de Lacabamba, a poca distancia de la Virgen del Buen Viaje que se halla en la frontera con el distrito de Conchucos. Se aprecian habitaciones en forma circular y estructuras de muros que en su conjunto formaban una población de la época preinca. A 300 metros más abajo se encuentra la Posada del Inca.
Challahuanra : Se ubica en la frontera con Pallasca ( 15 km . de la ciudad de Lacabamba) a unos 200 mts. de la carretera que pasa por Casa Quemada. Se aprecian muros de piedra tallada. Muy cerca se hallan tumbas preincas, muchas de las cuales han sido saqueadas por los pobladores, algunas momias y huacos se encuentran en los museos escolares de Chora y Pallasca.
Cucullo : Está ubicada en el centro del mismo nombre, aproximadamente a 2 km . de la ciudad de Lacabamba. Se aprecian muros bajos de habitaciones y una plazuela, se dice que fue un observatorio preinca.
Ingabungo : Es un tambo utilizado en la época incaica, se ubica a 0,5 km . del pueblo de Shullugay, a orillas del río Conchucos. Se aprecian construcciones de habitaciones, graderías, plazuelas y una salida al camino del Inca del Cusco a Cajamarca.
Yanacancha : Ubicada en el cerro del mismo nombre, a 2 km . al oeste de la ciudad de Lacabamba y a una altitud de 4 000 m .s.n.m. Se aprecia gran cantidad de construcciones de piedra y barro. Fue un pueblo que existió hasta la época del Virreinato. La población fue exterminada y obligada a dispersarse por el abuso de los españoles en los trabajos forzados en las minas, siendo también desalojados de sus tierras y pertenencias. Algunos sobrevivientes emigraron a nuestro actual pueblo de Lacabamba.
Por otro lado, la principal festividad del distrito de Lacabamba es la Fiesta de San Antonio de Padua, la cual se realiza en el mes de junio. En esta festividad se realizan varias actividades como por ejemplo: degustación de comida, quema de castillos y la danza del Motesuma . Esta última es una danza guerrera de la evocación de la conquista de México, se puede decir que la danza tiene una mezcla de México y Perú; y está conformada por aproximadamente 20 personas, en ellas está representado el inca Atahualpa, el Quispe, el brujo, el motongo, la marina, el laín, las ninfas; y como personaje principal la representación de Don Hernán Cortez.
Por otro lado, en Lacabamba existen atractivos turísticos como la Catarata Chorro Grande que es una catarata de aproximadamente 60 metros de alto, ubicada al sur oeste del distrito, en las faldas del Cerro Pargarape, junto al camino de herradura que conduce a Pallasca, a 3 km . de Lacabamba y a 2km. del Anexo de Chora. En la caída de agua por acción del sol se forma un arco iris de forma circular completa, en ella se produce una visión interesante. Cuando uno está cerca de la laguna, “ésta se agranda dando la impresión de que quisiera envolver a los observadores”. Mientras que cuando uno se aleja, “ésta se achica y desaparece”. Las ventiscas que se producen en la parte alta producen una especie de lluvia artificial en la parte baja.
También, existen varias y hermosas lagunas como son Paccha, Calachata, Artesón, Huamanya, las Pushas, San Antonio de Angolla, Misha, Miguishaña, etc.
Además, como parte de la celebración de la navidad, los lacabambinos realizan pintorescas danzas como “ los viejos de navidad ” en la cual el 24 de diciembre en la Noche Buena un grupo de hombres y mujeres disfrazados danzan frenéticamente en honor al nacimiento del niño Dios. Los hombres se visten con máscaras, poncho, sombrero y botas cargando en sus espaldas comadrejas, gatos y corderos disecados, llevan en una mano un calabazo grande y en la otra su bastón. Las mujeres se visten con mantas, polleras y sombreros con alguna partícula de algodón que simula la navidad, en una mano llevan una pequeña canasta y en la otra rueca y el uso para ir hilando durante el trayecto mientras danzan. Al compás de tambores y quenas se desplazan por las calles, visitando autoridades y a las doce de la noche adoran al Niño Dios ofrendando monedas, flores, manzanas y muchos regalos.