La población de Laria se dedica a la agricultura en un 89%, lo cual nos muestra que la actividad principal es la agricultura, siendo los productos más importantes como: papa, oca, ollucos, mashua, cebada, habas, arvejas, ajos, maca y quinua.
Poseen en propiedad, arriendo o cuidado y usufructúo comunal (Layme), un promedio de 3 hectáreas distribuidas en pequeñas parcelas (de 15 a 20), dispersos en los diferentes pisos ecológicos de las microcuencas del Alauma y Pachachaca. Su “éxito” productivo, dadas las condiciones adversas de los terrenos de cultivo (pendientes) y ambientales, se debe al paciente proceso de adaptación y adopción de cultivares apropiados para determinados territorios denominados parajes. Gestando un saber y las tecnologías respectivas agrícolas propias a las exigencias de los terrenos y del ambiente. Siempre sembrando en diferentes lugares, en previsión de las imprevisiones climáticas y como medio de asegurar el 70.0% de la canasta alimentaría básica. No sería posible estos resultados productivos sin la ayuda familiar e interfamiliar.
Exitoso también porque logran obtener cosechas en solo el 5.0% del territorio del Distrito, en chacras ubicadas de los 3 350 a los 4 100 msnm.
El destino de la producción agrícola está orientado al autoconsumo familiar: semillas, canasta alimentaría básica para el año; regalo e intercambio familiar e interfamiliar y, trueque (para equilibrar la despensa), si la unidad productiva campesina destinada toda su producción al mercado, obteniendo ingresos para abastecerse del mismo, no cubriría el 70.0% de la canasta alimentaría, dados los precios vigentes en constante deterioro. Recurren al mercado, principalmente de Huancayo, para vender y abastecerse de productos de primera necesidad: arroz, aceite, fideos y verduras, entre otros. Una fuente de generación de ingresos y empleo productivo podría ser la agroindustria local.
Infraestructura de riego
En el distrito existe un canal de irrigación deteriorado de 3 km en San José de Belén, que sale del puquial de Huarmipuquio, sirviendo para irrigar pastos naturales con sus respectivas acequias, las ventajas que ofrecen los bofedales, con una ligera inclinación (0 - 15°) y a una altura de 4 000 - 4 100 msnm. Queda claro, que tenemos suficiente agua de puquiales para el mejoramiento y mantenimiento de nuestros pastos, permitiéndonos obtener ingresos rentables, sobre todo de la ganadería de camélidos.
Dada las condiciones, ubicación y características de los terrenos de cultivo; los precios del mercado local y en Huancayo; las pequeñas irrigaciones que permitirían intensificar la producción en los terrenos de secano, requeriría de estudios específicos.