Laria, siendo anexo de Conaica, comenzó a constituirse a partir del sitio “Ccaichapa” (“aquí vamos a vivir”). “Como anexo hemos sido explotados, marginados, soportando toda clase de atropellos y abusos de las autoridades de Conaica”.
En 1944, los pobladores de Laria por unanimidad acuerdan separarse de Conaica, constituyendo El Comité Pro Gestión de la Distritalización, iniciándose las respectivas gestiones y construcciones de obras públicas: escuela, Iglesia Católica y el camino de herradura Laria - Conaica; a cargo de las autoridades del anexo.
Recién en 1956, el Alcalde de Conaica firma el certificado de autorización para la distritalización de Laria. De allí hacen gestiones ante diputados y senadores, creándose como Distrito, el 23 de junio de 1962, con la Ley N° 14166, cuya capital es el pueblo del mismo nombre, teniendo como anexos los caseríos de San José de Laria (San José de Belén), Zunipampa, Anyancca (Puquiococha) y Chaplancca (Los Ángeles).
A partir del reconocimiento las diferentes autoridades municipales orientaron su preocupación en la implementación de los servicios básicos: educativos (escuela y colegio), salud (Posta Médica) y transporte (ampliación de carretera Laria-Conaica y Transporte Municipal). Hasta la década del '80, estas obras respondían al “esfuerzo del pueblo” para el reconocimiento como ciudadanos ante las autoridades regionales y nacionales.
Estas acciones se vieron reforzadas con el Reconocimiento Oficial de la Comunidad Campesina, el 25 de octubre de 1965. complemento autogestionario necesario, en la realización de las diferentes obras.
Esta dinámica interna se vio interrumpida por la incursión subversiva, en noviembre de 1983, generando temor y emigración de las autoridades y de la población joven. Sin autoridad municipal en los años de 1984, 1985 y 1990.
Es a partir del 1993, con la participación de un grupo de Larianos en la I Feria de Semillas Nativas realizado en Izcuchaca, ganadores de premios en variabilidad de Semillas Nativas: papa, oca, mashua y olluco; que motivó el “rebrote” por continuar con las obras del pueblo, con otra modalidad y un estigma: “los más pobres del Perú”.
Con el estandarte de “combatir la pobreza” algunas ONGs y programas del Estado (Foncodes, PRONAA, Caminos Rurales...) y las acciones municipales se orientarán a la implementación y mejoramiento de los servicios básicos y las comunicaciones: agua potable, electrificación, letrinización, antena parabólica, construcción del centro cívico, mantenimiento de carretera a Conaica y caminos a los anexos. Algunas tecnologías “modernas” para “mejorar” la producción agropecuaria: semillas mejoradas de papa, algunos invernaderos para cultivar verduras, cercos alambrados y muchos cursos de capacitación. De alguna manera estas acciones y obras han mejorado el acceso a los servicios básicos y permitido recibir información y diversión por la televisión. También ha favorecido el transporte a Huancayo, con salidas interdiarias. A las familias involucradas en las diferentes asociaciones o comités conformados les ha permitido aliviar en “algo” algunos gastos monetarios en la compra de “remedios” para la chacra o ganado.
Laria como sus anexos, en base a sus “gestores” (autoridades o no) han logrado realizar las principales obras que les permitan beneficiarse de los servicios básicos de educación, salud y salubridad, transporte y comunicaciones. Casi el 42.4% de su población reside en Lima o Huancayo.